La bodega es pequeña y acogedora. Tiene capacidad para procesar medio millón de kilos de uva. Está ubicada en el mismo término de Fornelos y asoma a la carretera su fachada rosada medio cubierta por la hiedra. El rincón más entrañable es el comedor-salón de cata habilitado en la parte antigua de la casa con su impresionante lagar antiguo de piedra y madera recia.
Sabiendo que no hay más secreto para el albariño que unas uvas exquisitas, empezó la ardua tarea de ampliar un viñedo inicial de cinco hectáreas, al que fue sumando nuevas tierras a fuerza de luchar contra el minifundismo imperante en la zona. Al final, conseguimos reunir 75 hectáreas entre las fincas de Viña Cervera, Carballo, Seoane y Tamuxe... en O Rosal (60 has.) y Viña Deiro (15 has.) en Cambados, constituyendo el viñedo más grande que tiene en propiedad una bodega de Rías Baixas.
Merece la pena encaramarse a uno de estos viñedos de corte alsaciano protegidos por bosques de roble y eucaliptos para, desde lo alto, rescatar el placer de la contemplación. El Miño, que deja atrás A Guarda , se funde con las aguas oceánicas bajo la falda del monte Santa Tecla.
La vendimia en la comarca es primeriza y Lagar de Fornelos cosecha las primeras uvas de todo Galicia en un viñedo cara al mediodía protegido por montes que ahuyentan las brumas matinales.