

Entendida como transmisión, a lo largo de nuestra historia, de conocimiento, experiencia, formas de hacer y pasión por el vino.

Estos términos no son fríos conceptos de gestión empresarial. El vino nos habla de la tierra y de sus gentes, de creencias y costumbres pero también de avances, de innovaciones, de la incorporación de nuevos conocimientos y tecnologías, de tendencias de mercado y dinamismo.
Y siempre la calidad presente en todo el proceso de elaboración y crianza.

Nuestra larga historia nos permite tener una cultura del largo plazo, de saber y querer tomar las decisiones con visión de futuro; sin prisas, sin obsesiones por los resultados inmediatos. Somos herederos de una gran legado que, mejorado, queremos transmitir a las generaciones futuras.

Nuestra Compañía considera que se halla inmersa en una sociedad cuyos problemas no le son ajenos y con la que tiene moralmente una serie de responsabilidades sociales, que van más allá del mero cumplimiento de sus obligaciones legales.
Por ello, porque pretendemos que todas nuestras actuaciones se rijan por criterios éticos, la Junta General de nuestros accionistas acordó destinar el 0,7% del beneficio obtenido en el ejercicio 2006 y siguientes a fines filantrópicos y de interés social. Además trabajamos en nuestras bodegas y viñas con criterios de desarrollo sostenible y máximo respeto por el medio ambiente. También somos patronos de la Fundación para la Cultura del Vino (junto a bodegas tan importantes como Vega Sicilia, Codorniú, Marqués de Riscal, Chivite y el Ministerio de Agricultura)