Grupo Rioja Alta Vinos y Bodegas Enoturismo y Visitas Sala de Prensa
Inicio Presentación Factores de Calidad Viticultura La Fermentación Crianza y Envejecimiento El Vino en la Botella Cata y Análisis Historia de La Rioja Alta, S.A Los primeros tiempos El período entre guerras Las últimas décadas Los próximos años

Las últimas décadas

A mediados de los años 40, el recién nombrado consejero, don Nicolás Salterain Elgóibar, tras 13 viajes de negociaciones, presenta al presidente, don Nicolás Alberdi, la compra de la bodega de Labastida, en el término de La Horca. Allí, en 1.200 barricas y varias docenas de miles de botellas se ha envejecido los Grandes Reservas hasta 1997.

En 1946 se construye, como anexo a la primera nave de Haro, el escritorio que todavía hoy forma parte de las actuales oficinas.

Mientras tanto, los consejeros celebran sus reuniones periódicas tanto en la bodega de Labastida como en la de Haro, a donde llegan algunos de ellos, como don Pedro, envuelto en su célebre capa y su hermano don Paco Ortiz de Zúñiga y López de Alda, en los viejos autobuses de dos pisos de la Compañía Alavesa. Este último, presidente en 1953, sucedió en el cargo a su hijo, don Eduardo Ortiz de Zúñiga Montero.

En 1952 se compra el primer tren de embotellado de la bodega, que es también la primera GIRONDINE de La Rioja, con una capacidad de 900/1000 botellas a la hora. Es la máquina que tenemos expuesta en nuestro jardín. Hasta entonces, todo el vino se embotella y encorcha a mano. Poco después accede a la presidencia don Manuel Legorburu Bilbao.

Pero los tiempos cambian, igual que lo hacen, por supuesto, los precios. En el año 1965, siendo presidente don Fernando Maguregui Ulargui, el 3er. Año se vendía a 16 pts./botella, el 6°año a 19, el Viña Ardanza a 22 y el Reserva 904 a 40 pts./botella.

En 1974 se presenta al mercado una nueva marca, el Viña Arana,aunque no un nuevo vino, ya que sustituye al clásico 6º año. Se trata de la cosecha de 1969. Es un vino fino, delicado, ligero, de aromas suaves e intensos. Toma el nombre del actual vicepresidente, don José María de Arana y Aizpurua, y es el arquetipo del vino que los bordeleses que trabajaron en las bodegas de Haro llamaron "Rioja Claret", para diferenciarlo de denominados "tintos", normalmente elaborados con coupages de los recios vinos de la ribera baja y navarra del río Ebro.

Este vino se presenta como Crianza, ya que tradicionalmente en Rioja sólo existían vinos con o sin crianza, siendo más tardía la introducción de los términos Reserva y Gran Reserva. Más tarde, dentro de la misma década de los 70, este "Viña Arana" pasa a Reserva.

En 1970, se construye una nueva nave de barricas, que desde 1987, al comprobarse la gran mejora que, respecto al roble, supone el acero inoxidable en la fermentación (y sólo en la fermentación), tanto en la higiene como en el control de la temperatura, se transforma en nave de vendimia en depósitos de inoxidable.

En esta misma década de los 70 desaparecen las dos últimas delegaciones que tiene la bodega, San Sebastián y Madrid, y se comienza una fuerte expansión en viñedos, comprándose las fincas de Tudelilla (32 hectáreas), Montecillo (25 hectáreas) y Rodezno (finca Viña Arana, de 36 hectáreas, y Viña Alberdi, de 22 hectáreas).

La expansión de la bodega requiere nuevas inversiones en barricas, por lo que en 1973 se compran a don Otto Horcher los terrenos anexos a nuestra casa en donde, un año más tarde, se inaugura la nave del comedor que incluye las bodegas "Marqués de Haro" y "Viña Alberdi".

Fue esta marca precisamente la que sustituyó al antiguo 3er. Año. Debe su nombre a D. Nicolás Alberdi quien, como antes hemos visto, fue nuestro Presidente en los años 40. En 1978 se registra esta marca, siendo la del 74 la primera añada que se sirve. Es actualmente nuestro vino más joven y el único de Crianza que ofrecemos, aunque es muy posible que, en un futuro próximo, contando con el beneplácito de nuestro enólogo, nos decidamos a ofrecerlo como reserva, cuyos requisitos oficiales, inferiores a los que nos autoimponemos, ya cumple.

En 1979, don Fernando Maguregui Ulargui, hombre bueno y experto administrador, quien, por motivos de edad, llevaba años presentando su renuncia a la Presidencia, proponiendo como su sucesor al actual presidente, ve aceptada su petición y así es designado para sustituirle D. Guillermo de Aranzabal Alberdi.

En esta década de los 70 se cimentó e inició la expansión que ahora está culminando. Los beneficios que reinvertíamos cada año resultaban insuficientes para financiar nuestras inversiones y hubimos de complementarlas con repetidas ampliaciones de capital, varias de ellas, entre 1973 y 1977, enriquecidas con importantes primas de emisión que alcanzaron casi los 200 millones de pesetas. A partir de 1978 y hasta hoy hemos podido autofinanciar nuestro desarrollo.

Los años 80 ven una importante ampliación de las instalaciones y de los viñedos y la culminación de lo que quizás haya sido el logro más importante realizado en bodega en muchas décadas: la definición del producto.

En contra de la moda entonces imperante, se acuerda ir decididamente hacia mayores envejecimientos, tanto en barrica como en botella, de todos nuestros vinos, a la vez que se quiere asegurar la calidad de la uva que entra en bodega y nuestro parcial autoabastecimiento.

Esta radical apuesta por la calidad implica inversiones muy importantes para una bodega familiar de tamaño medio, pero todos los accionistas comparten esta filosofía y aceptan los sacrificios que estas inversiones suponen. Se construyen así, en 1986, el túnel-botellero y las naves "Viña Arana" y "Viña Ardanza", que con la ampliación de 1990 acogen en total 20.600 barricas bordelesas.

Todos nuestros visitantes son bien acogidos en la Bodega.

Para asegurar aún más la calidad de la uva y nuestra autonomía, se adquiere la finca de La Cuesta, llamada "Viña Ardanza", que se encuentra en el término de Cenicero y ocupa 84 hectáreas, todas ellas de Tempranillo.

En lo referente a la definición del producto antes aludido, también se producen cambios significativos, tanto por la desaparición de algunas marcas como por la incorporación de otras. De esta forma, en 1980, Fernando Fernández Cormenzana, entonces cumpliendo funciones gerenciales, desarrolla una preciosa idea oída al accionista José Ramón de Aranzábal y se crea, con tan sólo un reducido grupo de escogidos clientes, el CLUB DE COSECHEROS DE LA RIOJA ALTA, S.A. Se trata de la cosecha 1976, que se ofrece como vino de Crianza, aunque poco a poco se le va aumentando la calidad, tratándose ahora de un Reserva en la línea de los "Clarets" a los que antes nos referíamos.

En 1985 se registra una marca que dará mucho que hablar en el futuro: "Marqués de Haro", y en 1988 se presenta el último vino que hasta la fecha ofrece la bodega, el "Viña Ardanza Blanco" de Reserva, que entronca perfectamente con nuestra filosofía de elaborar vinos tradicionales de Rioja aunque no estén muy a la moda del momento.

Al mismo tiempo se abandonan los últimos vinos jóvenes que ofrecemos dentro de nuestra bodega y se busca con ahínco un caldo blanco de gran personalidad que tenga elementos diferenciadores con otros vinos españoles. Consecuencia de todo ello, es la adquisición y renovación de una tradicional bodega situada en el corazón de Galicia, "Lagar de Fornelos, S. A.", que comercializa la marca "Lagar de Cervera". Sus 76 hectáreas de uva 100% Albariño aseguran la máxima calidad.

Los primeros años 90 han representado uno de los periodos de mayor actividad de nuestra bodega por la favorable acogida que nuestros productos han tenido tanto en el mercado nacional como en la exportación y por la amplitud de horizontes que se han abierto a la bodega de cara al futuro.

En 1990 y 1991, 75 has. fueron adquiridas y plantadas con Tinto Fino (también llamado Tinto del País o Tempranillo) en los municipios de La Horra y Anguix, en el corazón de la Ribera del Duero, área que produce vinos de alta calidad. En el año 2000 terminamos la construcción de Viñedos y Bodegas Áster, cuyo vino se presentó en el mercado en 2005.

En 1994, y en tan sólo 4 meses, se construyé en Haro el Botellero del Jardín. Para hacerlo, fue necesario excavar totalmente el jardín y el patio interior de la bodega, construir el botellero y volverlo a cubrir con tierra y hierba. Este nuevo botellero tiene capacidad para 2,5 millones de botellas.

El 27 de enero de 1995, adquirimos el 96,33% de Torre de Oña, S.A., una preciosa bodega ubicada en el término municipal de Páganos-Laguardia, que elabora el Barón de Oña, tinto de Reserva. Con esta compra, queremos convertirnos en uno de los productores de máxima calidad en Rioja Alavesa.

Al mismo tiempo, se sigue aumentando el viñedo con la compra de una nueva finca en el término municipal de Cihuri (25 Has.) y La Pedriza (65 Has.) para cultivar la garnacha imprescindible en nuestro Viña Ardanza.

El 16 de enero de 1996, se comenzaron los trabajos de construcción de la nueva bodega de Labastida, que se levanta en nuestras propias fincas, a tan sólo 1.500 metros de la bodega de Haro. Esta nueva bodega, creada con el nombre de "Comercializadora La Rioja Alta, S.L.U.", acoge el total de la fermentación y parte de la crianza tanto en barrica como en botella y nos permitirá un considerable aumento de la calidad, especialmente en el proceso de fermentación, ya que incluye la más alta tecnología existente actualmente. Nos permitirá asimismo aumentar en cierta medida nuestra producción y nos dará una gran flexibilidad para determinar los periodos ideales de envejecimiento de cada marca y cosecha.

imagen

Logo Grupo Rioja Alta Logo La Rioja Alta Logo Barón de Oña Logo Áster Logo Lagar de Cervera Club de Cosecheros
© GRUPO RIOJA ALTA   |   Avda. Vizcaya, 8   |   26200-Haro (La Rioja)   |   Tel.:941 31 03 46   |   riojalta@riojalta.com
|   Aviso Legal   |
Desarrollado por Veiss